Divisiones católicas: Los católicos Lefebvristas o Lefebvrianos y las diferencias doctrinales con los católicos romanos
Lo primero que hay que decir, es que los católicos lefebvristas tienen doctrinas distintas con los católicos conservadores, sin estar en cisma para la curia romana.
Las diferencias doctrinales fueron advertidas por el Superior general lefebvrista, Monseñor Fellay, en varias oportunidades, entre ellas, un sermón pronunciado en el Seminario en Winona, Minnesota, en 2012 (1).
“...nos vimos obligados a decir que no. No firmaremos", sostuvo Fellay.
Un año antes respondía al Preámbulo doctrinal de El Vaticano: "En poco tiempo redactaremos nuestra respuesta al documento, subrayando con franqueza las posiciones doctrinales que vemos como indispensables", y añade, "No hemos olvidado que hay muchas diferencias doctrinales en el origen de la disputa entre Roma y nosotros durante los últimos 40 años".
Al día de hoy (07/08/23) los católicos romanos no pueden recibir muchos de los sacramentos por parte de un sacerdote lefebvrista.
¿Cómo podrían ser una sóla iglesia los católicos, si un católico romano no puede siquiera recibir varios de los sacramentos de manos de un sacerdote lefebvrista?
Pero para estudiar en contexto sus diferencias, primero veamos un resúmen histórico de los lefebvristas.
Monseñor Marcel Lefebvre, fue el fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en 1970, conocidos hoy como los "lefebvristas" o "lefebvrianos".
![]() |
| Marcel Lefebvre. |
La relación entre católicos lefebvristas y católicos conservadores, ha sido cambiante y ha tenido grandes contradicciones entre los detractores.
Luego del Concilio Vaticano II (1962 - 1965), del cual Lefebvre fue parte, el Moneñor comenzó a dar fuertes declaraciones sobre la apostasía del catolicismo.
En una Declaración del 21 de noviembre de 1974, acusó a Roma de ser "neo-modernista" y "neo-protestante", por las reformas que surgieron del último concilio de la iglesia católica.
![]() |
| Concilio Vaticano II. Comienza con el Papa Juan XXIII y termina con el Papa Pablo VI. |
Curiosamente, el monseñor, utilizó un versículo que los protestantes usamos para defender el evangelio expuesto en las escrituras, respecto a tradiciones que la contradicen.
Galatas 1:8 "Si yo mismo, dice Pablo, o un ángel bajado del cielo os enseñase un evangelio distinto al que yo os he enseñado, sea anatema".
En 1976, según publicó el sacerdote y ex regente de la Casa Pontificia, Leonardo Sapienza, habría ocurrido un encuentro del Papa Pablo VI con el obispo Lefebvre.
En el encuentro, el Papa le reprocha las declaraciones y fuertes críticas que hizo Lefebvre públicamente.
"Usted ha dicho al mundo entero que el Papa no tiene fe, que no cree, que es modernista", habría dicho Pablo VI al Monseñor. Mientras que Lefebvre, le advirtió al papa que "lo que se lee en el documento conciliar de la libertad religiosa, del concilio Vaticano II, va en contra de lo que han dicho sus Predecesores".
Aquí, vemos nuevamente como dos autoridades de la iglesia católica, interpretan distinto la tradición y el magisterio antiguo.
Un mes después, Pablo VI le envía una carta a Lefebvre, recordándo el encuentro ocurrido en septiembre de 1976, e indicándole con detalle, de que debía retractarse.
![]() |
| Carta de Pablo VI a Monseñor Lefebvre. |
Luego, confrontaría con el cardenal Ratzinger, ya nombrado por Juan Pablo II como prefecto del dicasterio mas importante de la curia romana, para la doctrina y la fe. En una de sus cartas, Ratzinger se haría eco, de que Lefebvre seguía interpretando el magisterio y la tradición de forma distinta a ellos.
"…habla usted de “afirmaciones o expresiones del concilio que son contrarias al Magisterio de la Iglesia”… Y al enumerar tres textos conciliares, que según usted son incompatibles con el Magisterio, todavía les añade un “etc.”, haciendo que su posición sea todavía más radical" (2).
En una Conferencia en el Retiro Sacerdotal, el 4 de septiembre de 1987, Lefebvre sostuvo que Roma está en la apostasía (3) y en la iniquidad (4).
En 1988, lefebvre fue excomulgado por Juan Pablo II, quien calificó en "Ecclesia Dei" afirmó que hicieron un "acto cismático" debido a la ordenación de cuatro obispos sin permiso. Tres años después, el Papa moriría.
En 2009 los obispos lefebvristas también excomulgados, fueron perdonados por Benedicto.
En los últimos diez años se les prohibió, y luego se les permitió realizar algunos sacramentos. Pero en todo este tiempo, esos sacerdotes siguieron trabajando en sus parroquias, bautizando y dando misa a millones de personas dentro del catolicismo.
Según datos , los católicos lefebvristas están en 62 países, con 82 colegios, 6 seminarios, 6 universidades, 450 lugares de culto, y casi 500 sacerdotes, además de sus obispos.
Un católico romano puede confesarse con un sacerdote lefebvrista, porque así lo permitió Francisco.
Pero sacramentos como el bautismo, confirmación, extrema unción y unción de enfermos, no lo permite el magisterio romano.
Un católico romano dirá que en lo escencial o en lo fundamental, tienen la misma doctrina.
¿Pero quién dice que es lo fundamental y lo escencial? Distintos miembros de la curia romana, no se ponen de acuerdo respecto a los lefebvristas y la escencialidad de su postura doctrinal.
Veamos cómo el Papa Pablo VI, escribe en 1976 que la diferencia con Lefebvre es fundamental, ya que esta rechazando la autoridad Universal del magisterio.
"Se trata de una cuestión que debe llamarse fundamental, a saber, en cuanto al hecho de que, como habéis declarado abiertamente, rechazáis la autoridad universal del Concilio y del Sumo Pontífice", sostuvo Pablo VI.
Esto equivale a negar el dogma de la infalibilidad.
¿Qué católico romano diría que persisitir en este error dogmático no es herejía?
Pues los hay, no sólo un católico "de a pie", sino una autoridad magisterial de la curia romana.
En 2008, Darío Castrillón Hoyos, del dicasterio de la congregación para el clero, afirmaría que los lefebvristas no incurrieron en herejía ni cisma.
Pero a pesar de ser de la curia magisterial, este cardenal interpreta distinto el Derecho Canónico que dice:
"Si alguien después de haber recibido el bautismo, aun conservando el nombre de cristiano, niega con obstinación o pone en duda algunas de las verdades de la fe divina que hay que creer, este católico es hereje" (5).
Nuevamente vemos como cada católico, incluso perteneciendo al magisterio, interpreta distinto lo que es o no herejía.
Y esta contradicción doctrinal, es notable en la declaración lefebvrista del 21 de noviembre de 1974, en donde dice: "Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la Jerarquía, puede constreñirnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace diecinueve siglos".
Mientras que los católicos romanos, detractores de los lefebvristas apelan al Concilio Caticano II y todo el magisterio posterior, los católicos lefebvristas apelan al magisterio y tradición de los 19 siglos anteriores.
Benedicto, en una carta en 2009 reafirmaría que los problemas con ellos, son de tinte doctrinal.
Pero mientras hay sacerdotes romanos , como Olivera Ravasi, que permiten a sus seguidores a asistir a la misa de los católicos lefebvristas, hay otras autoridades que lo prohiben y juzgan de cismáticos a dichos lefebristas.
El arzobispo de Puebla, Victor Espinosa, ante la llegada de los lefebvristas allí,advirtió a los católicos terminantemente de no asistir a este grupo cismático.
Muchas opiniones contradictorias entre los romanos, sobre los lefebvristas.
Estas son las diferencias doctrinales entre católicos lefebristas y católicos romanos.
. Primeramente, la libertad religiosa promulgada en el concilio Vaticano II.
Los católicos lefebvristas, apelan al magisterio para enseñar que la libertad religiosa "fue condenada por el Papa Gregorio XVI (1830-1846) en la encíclica Mirari vos (#15-16), del 15 de abril de 1832. También apelan al Papa Pío IX (1846-1878) en la encíclica Quanta cura, del 8 de diciembre de 1864".
Aquí debemos incluir esa libertad dañina y nunca suficientemente denunciada de publicar cualquier escrito y difundirlo entre el pueblo, que algunos se atreven a exigir y promover con tanto clamor. Nos horroriza ver qué doctrinas monstruosas y errores prodigiosos se difunden por doquier en innumerables libros, panfletos y otros escritos que, aunque de poco peso, son muy maliciosos. Lloramos ante el abuso que de ellos procede por toda la faz de la tierra. Algunos están tan exaltados que afirman controvertidamente que la multitud de errores que surgen de ellos se compensa suficientemente con la publicación de algún libro que defienda la religión y la verdad. Toda ley condena hacer el mal deliberadamente simplemente porque existe alguna esperanza de que resulte algo bueno. ¿Acaso hay algún hombre cuerdo que diga que el veneno debe distribuirse, venderse públicamente, almacenarse e incluso beberse porque existe algún antídoto y quienes lo usan pueden ser rescatados de la muerte una y otra vez?
La Iglesia siempre ha tomado medidas para erradicar la plaga de los malos libros. Esto era cierto incluso en tiempos apostólicos, pues leemos que los apóstoles mismos quemaron gran cantidad de libros.[23] Basta con consultar las leyes del quinto Concilio de Letrán sobre este tema y la Constitución que León X publicó posteriormente, para evitar que «lo que se ha descubierto que es beneficioso para el aumento de la fe y la difusión de las artes útiles se convierta en un uso contrario y cause daño a la salvación de los fieles».[24] Esto también preocupaba mucho a los padres de Trento, quienes aplicaron un remedio contra este gran mal publicando aquel saludable decreto sobre el Índice de libros que contienen falsa doctrina.
Para los lefebvristas, "la declaración Dignitatis humanae sobre la libertad religiosa de Vaticano II, contradice explícitamente las enseñanzas del Magisterio anterior. Planteando así, una diferenciación de interpretaciones del magisterio".
. Para esto, los lefebvrianos citan el concilio Vaticano I , por el cual, ellos enseñan que "el católico legítimamente perplejo, puede entonces apoyarse sobre las enseñanzas infalibles y ciertas del pasado, y rechazar toda afirmación que rompa con esta Tradición. Por el simple hecho, de que introduce un significado diferente, del que se impuso en la predicación del Magisterio de la Iglesia, y con mayor razón si lo contradice".
Lefebvre reforzó esta idea diciendo. "Es por eso, que debemos juzgar los documentos del Concilio a la luz de la Tradición, en el sentido de que se rechazan los que son contrarios a la Tradición, se interpretan según la Tradición los que son ambiguos y se aceptan los que son conformes a la Tradición".
. Otra diferencia doctrinal, es en cuanto al ecumenismo.
Por lo cual la iglesia adoptó una versión amable, luego de siglos de persecusión a otras religiones como el protestantismo. En su carta a los católicos perplejos Lefebvre enseña. "No es posible fundir principios contradictorios, eso es evidente; no se puede reunir la verdad y el error para hacer de ellos una sola cosa. Esto sólo sería posible adoptando errores y rechazando parcial o totalmente la verdad. El ecumenismo se condena por sí mismo".
También enseñaría:
"El católico está expuesto a una desacralización general; se lo han cambiado todo, todo está adaptado. Le han dado a entender que todas las religiones aportan la salvación, que la Iglesia acoge indistintamente a los cristianos separados y aun al conjunto de creyentes que se inclinan ante Buda o ante Krishna".
. Otra diferencia, es sobre la Nueva liturgia.
La nueva misa aprobada por el magisterio romano en Vaticano II, es prohibida en las iglesias lefebvristas. Mientras que las iglesias católicas romanas, la antigua misa fue restringida por Francisco, y sólo con permiso expreso del obispo, se pueden realizar.
La nueva misa de los católicos romanos, ahora se da en idioma vernáculo, o sea, en el idioma local. Mientras que la antigua misa, o conocida como la misa tridentina, es la única que usan los católicos lefebvristas.
Los lefebvristas son más conocidos por su crítica efusiva sobre el tema. La mayoría de católicos romanos, cree que la diferencia con los lefebvristas es sólo sobre la liturgia, y el haber ordenado 4 obispos sin la autorización del Papa. Pero como hasta ahora vemos, no es así.
En estre tema, los lefebvristas muestran la contradicción entre el magisterio del Concilio de Trento y el magisterio del Concilio de El Vaticano II. Algo que un apologista católico romano le resulta en un gran problema para su discruso de "una sola iglesia".
Con respecto a la misa tridentina, el Papa Pio V advierte a quienes quieran cambiar la misa. "Si empero alguien se permitiera semejante alteración, sepa que incurrirá en la indignación de Dios Todopoderoso y de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo". Pero como vemos, los papas post conciliares de El Vaticano II, no interpretan igual el magisterio pasado. Lefebvre dijo literalmente refiriéndose a las diferencias, "yo apelo a san Pío quinto". (Carta a los católicos perplejos , XX)
Este tema es el más extenso y técnico, en cuanto a las muchas diferencias entre lo que enseñan los católicos romanos y católicos lefebvristas. Para los católicos que quieran profundizar en la diferencias, dejaremos el link del artículo en donde estan las fuentes (aquí).
Pero la postura contrapuesta es clara. Los lefebvristas no celebrarán la misa nueva y la califican de "ilegítima" y "mala".
"La nueva misa de Pablo VI, al representar la privación de este bien, no podría ser objeto de una ley: no solamente es mala sino también ilegítima, a pesar de todas las apariencias de legalidad de las que se le haya podido rodear y de las que se le rodea aún", enseñan los lefebvristas.
La liturgia, es inherente a la doctrina. Los lefebvristas sin embargo, intentan no ir en contra de la Congregación para la doctrina de la fe en este punto. Y triangulan el problema, afirmando que la nueva misa "favorecería" a la protestantización y por lo tanto, a las herejías. En ese punto, ellos creen que esta nueva misa, borra la expresión de la doctrina.
"En el marco de un rito sacramental, la elocuencia del signo pasa por la multiplicación suficiente de los gestos. En este plano del signo, la disminución de las genuflexiones en el marco de la nueva misa equivale a una omisión, que borra la expresión de la doctrina".
. Otra diferencia doctrinal, es la colegiatura.
En este punto, los lefebvristas exponen el cambio de modelo sobre la jerarquia monárquica, por una colegiatura, como una desobediencia a la tradición. Apelando al Concilio Vaticano primero, los lefebvristas enseñan: "Esta doctrina tradicional, que el Concilio Vaticano I presenta como fuera de discusión, es presentada por el Concilio Vaticano II como materia de discusión".
El problema doctrinal radica en que ahora, el papa con el colegio parecen ser elegidos directamente por Dios, en contraste con lo que se enseñaba antes, de que sólo el papa era elegido y unica cabeza, haciendo entonces participes a los obispos por su decisión.
. Otra diferencia doctrinal , es sobre un punto de la nueva eclesiología. Según enseñan los lefebristas, "El Vaticano II acepta decir que “la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo”, pero renuncia a decir que “la Iglesia de Cristo es la Iglesia Católica.” Entonces, ahora la iglesia católica romana Dice que “la Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia Católica".
Para contrastar las posiciones doctrinales, los lefebvristas apelan a Pio XII.
. Otra diferencia doctrinal, es sobre el matrimonio y el divorcio en cuanto a negar la comunión a personas divorciadas que se casan nuevamente por civil.
Aquí los lefebvristas, advierten de seguir su interpretación de la tradición, y no la modernista interpretación de los católicos romanos.
. Los lefebvristas han criticado fuertemente la encíclica de Francisco "Amoris laeitia", en donde dejan entrever que el error de Francisco, puede llegar a abrir la puerta a la comunión a parejas homosexuales.
"Además, la argumentación del Papa puede aplicarse fácilmente a otros casos. Si una pareja de homosexuales se ama verdaderamente y si no llegan sencillamente a entender que su modo de vida es pecaminoso, ¿se les puede entonces dar también la comunión?".
. Entre las diferencias doctrinales que enseña Lefebvre sobre los sacramentos, podemos mencionar el de la doctrina del revestimiento del sacerdote, de carácter sagrado, que Lefebvre afirma ha cambiado en las nuevas ordenaciones de sacerdotes (Carta a los católicos perplejos VII).
. Por último y más importante, los lefebvristas niegan la infalibilidad del magisterio actual aún y cuando ellos no negarán el dogma explícitamente. Un lefebvrista no reconocerá esta acusación que hemos expuesto anteriormente en este artículo, con la carta del papa Pablo VI a Lefebvre. Los católicos lefebvristas acusan de modernismo al concilio Vaticano II, e incluso, advierten el "relativismo doctrinal" que vive la iglesia católica romana. Algo que curiosamente, los católicos romanos dicen de los protestantes.
Obviamente, tanto los católicos romanos como los católicos lefebvristas, afirman tener la verdadera interpretación de la tradición y el magisterio, pero ambos llegaron a conclusiones distintas.
En general un católicos romano conservador, es indulgente y tiene buen parecer del católico lefebvrista.
Pero al seguir cuentas de católicos lefebvristas, vemos que son extremadamente duros con los demás católicos.
Contra los católicos conservadores, les critican hacer misas protestantizadas.
A los católicos sedevacantistas, directamente los han echado de sus iglesias, ya que a diferencia de ellos, los lefebvristas no creen que la sede este vacante, sino que enseñan que la iglesia se corrompió. Un sedevacantista nunca aceptará dicha enseñanza, y la considera hereje, por lo tanto, considera herejes a los lefebvrianos.
En las posiciones mas lejanas, están los católicos LGBT, los católicos modernistas, y todos los demás católicos de la distintas iglesias católicas fuera de la iglesia romana.
(1) Seminario de la FSSPX en Winona (2-II-2012, Minnesota, USA)
(2) Ratzinger a Lefebvre (20-VII-1983)
(3) Conferencia en el Retiro Sacerdotal, el 4 de septiembre de 1987.
(4) Homilía del 30 de junio de 1988 (del minuto 21:07 al minuto 26:41)
(5) (can. 751)
Carta de Pablo VI a Lefebvre
https://www.vatican.va/content/paul-vi/fr/letters/1976/documents/hf_p-vi_let_19760815_mons-lefebvre.html
Lefebvre sobre la "Unidad" de la Iglesia: https://www.wmreview.org/p/lefebvre-visibility-church?utm_source=chatgpt.com






No hay comentarios.